Cómo disfrutar del gato en invierno

Gato en invierno

El invierno es una estación fría durante la cual tanto a nuestro gato como a nosotros nos apetece tumbarnos en el sofá tapados con una manta para ver la televisión. Afuera las temperaturas son demasiado bajas para poder permanecer al aire libre, así que sin duda el mejor plan que tenemos es quedarnos en casa con nuestro amigo peludo.

Sin embargo, ellos también pasan por su particular ‘periodo hibernal’, en el que pasan más tiempo descansando que dedicando tiempo a otras cosas. Por ello, te explicaré cómo disfrutar del gato en invierno.

Tanto si es un gato muy activo como si no… durante los meses más fríos del año notarás un cambio en él. Es posible que no tenga muchas ganas de jugar, especialmente si vives en un clima donde las nevadas sean un fenómeno habitual, ya que si bien en casa el ambiente es agradable, la realidad es que nuestro amigo no es el mismo. De hecho, te puedo decir que el clima que tenemos donde vivo es mediterráneo cálido con mínimas de hasta -1ºC y, pese a que en el interior del hogar hay 10ºC o más los peludos no dedican mucho tiempo a jugar.

Esto se debe a que son animales cuyo origen se encuentra en los desiertos de África. En estos lugares los termómetros registran temperaturas muy altas todos los días del año, por lo que si el mercurio se queda en 10ºC o menos lo normal es que se quieran proteger del frío.

Gato friolero

Y es ahí donde entra el humano. No voy a engañarte, no me gusta el frío, pero lo bonito que tiene el invierno es que los gatos se acercan a ti y se tumban a tu lado en el sofá o en el sillón, e incluso en la silla. Quizás no sea momento de juegos, pero te recomiendo que aún así juegues con él siempre que la calefacción esté puesta claro.

Aprovecha estos meses para fortalecer vuestra relación: dale muchos mimos y atenciones para que sepa lo mucho que le quieres. Y, en caso de empiece a estornudar o toser, llévalo al veterinario para que lo examine. Es probable que no sea más que un simple resfriado, pero más vale prevenir que curar 🙂 .


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Monica Sanchez

Considero a los gatos unos animales magníficos de los cuales se puede aprender mucho de ellos, y también de nosotros mismos. Se dice que estos... Ver perfil ›

2 comentarios

  1.   Mercè dijo

    Los míos, es ponerme cómoda en el sofá y automáticamente se ponen a dormir encima.
    Normalmente duermen juntos, o unos encima de otros para darse calor. Curiosamente dos “casitas” de ropa que les compramos no las quieren, parece que no les gusta estar semi-encerrados.
    Lo que sí aconsejo, es siempre calentarles la comida hasta que esté templada al tacto, o que los aceites o grasas estén líquidos. Tanto en invierno como en verano.
    Así la comida estará más gustosa y no se resfriarán por culpa de comerla helada. Repito, tanto en invierno como en verano, porque a veces tienen mucha hambre y no dejan que la comida se aclimate a una temperatura cálida. La mía se resfriaba así.
    Nosotros tampoco nos comeríamos un pollo recién sacado de la nevera.

  2.   Monica Sanchez dijo

    Es cierto. La comida la prefieren un poco templada, o el pienso a temperatura ambiente. Si está fría se pueden resfriar, y entonces necesitaría unos cuidados extra para que se recuperase. Mucho mejor prevenir 🙂 .

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