Cistitis idiopática en gatos

Gato azul ruso

Una de las enfermedades más frecuentes que padecen nuestros amigos es la cistitis idiopática. Aunque no se sabe aún el origen de este problema, sí que hay varias teorías y tratamientos que te voy a explicar a continuación.

Y como es mucho mejor prevenir que curar, también te diré lo que puedes hacer para evitar que tu gato pueda acabar siendo afectado por esta enfermedad.

¿Qué es la Cistitis idiopática?

La cistitis idiopática es una inflamación de la vejiga muy dolorosa que impide al gato poder hacer sus necesidades cómodamente.

Su origen, como decíamos, no está claro, pero lo cierto es que se cree que el estrés tiene mucho que ”decir” al respecto. En efecto: un gato muy estresado es mucho más susceptible de padecer cistitis que otro gato que vive tranquilo. Esto se debe a que, en un ambiente que se mantiene tenso, el cerebro felino libera cortisol (una hormona producida por la glándula suprarenal) para poder afrontar mejor la situación.

El problema surge cuando esta hormona se mantiene por mucho tiempo, ya que una de las funciones que tiene es la de suprimir la acción del sistema inmunitario. Así, no es de extrañar pues que el animal empiece a tener alguna enfermedad derivada del estrés, como la cistitis.

Síntomas de la Cistitis idiopática

Los síntomas más frecuentes de esta enfermedad en gatos son:

  • Orinar y/o defecar fuera de la bandeja
  • Sangre en la orina
  • Pérdida del apetito
  • Lamido excesivo en el abdomen y en la zona genital
  • Aumento de la ingesta de agua

Si ves alguno de estos síntomas en tu gato, no dudes en llevar a tu peludo a tu clínica veterinaria de confianza.

Diagnóstico y tratamiento

Gato adulto

Diagnosticar la cistitis idiopática sólo se podrá llevar a cabo cuando le hayan realizado a tu gato una analítica completa de sangre y de orina, una radiografía del abdomen y, sobretodo, una ecografía de la vejiga.

El tratamiento consistirá en administrarle antiinflamatorios y analgésicos para aliviarle el dolor y/o picor que pueda estar sintiendo. Pero en casa nosotros también tendremos que cambiar algo: nuestro estado de ánimo.

Como hemos visto, un alto nivel de estrés provoca enfermedades en nuestro amigo, por lo que es esencial que identifiquemos el problema que tengamos en casa o en nuestra vida, y nos pongamos también en tratamiento y cambiar nuestro ánimo. Irnos a dar una vuelta por el parque, salir con los amigos, empezar a tomar infusiones, apuntarse a clases de yoga o de meditación, escribir un libro… en fin, dedicar un tiempo todos los días a hacer algo que nos guste, que nos llene.

Recuerda que cualquier detalle, por pequeño que sea, provocará un cambio en tu gato, y en ti.


Categorías

Enfermedades

Monica Sanchez

Considero a los gatos unos animales magníficos de los cuales se puede aprender mucho de ellos, y también de nosotros mismos. Se dice que estos... Ver perfil ›

Escribe un comentario