¿Castro al gato… o a la gata?

Gatitos

Si tienes dos gatos, macho y hembra, es probable que te planees la siguiente pregunta: ¿castro al gato… o a la gata? Bien, la castración de las gatas es más complicada y algo más cara, ya que le extirpan los óvulos para evitar que pueda quedarse embarazada y la recuperación es lenta (deben de guardar reposo unos 3 días, dependiendo de cómo haya ido la operación). En el caso de los machos la operación es más sencilla, y la recuperación más rápida (normalmente al día siguiente ya estará casi recuperado).

Antes de tomar cualquier decisión, es importante tener en cuenta una serie de cosas.

Cuando se tienen gatos a los que se les deja salir al exterior, es conveniente castrar tanto al macho como a la hembra. Las gatas entran en celo cada 6 meses, y se pueden quedar embarazadas cada seis meses. Y llegado el momento del parto, esta hembra traerá al mundo mínimo 3 gatitos. Si puedes y quieres hacerte cargo de los tres, o tienen un hogar asegurado para toda su vida, entonces adelante; en caso contrario lo mejor es que la lleves al veterinario a castrarla.

Los gatos machos que salen y no están castrados corren más riesgo de perderse o de contraer enfermedades, pues su territorio es más amplio de lo que sería si estuviese operado, y por lo general el carácter también cambia tras la operación: se vuelven más tranquilos, más caseros.

Gato

Sin embargo, si no les dejamos salir a la calle, la castración ”juega otro papel”, pues no se trata tanto de los posibles futuros gatitos, sino más bien de tranquilizar a los adultos. Las gatas que viven en casas o pisos, cada seis meses maullará llamando al macho. Muchos propietarios de gatos también dicen que un gato castrado se vuelve más sociable y cariñoso, además de tranquilo, pues ya no tiene la necesidad de reproducirse.


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