Anécdotas gatunas: pasando la tarde con Keisha

Keisha posando

¡Hola a todos y a todas los/as seguidores/as del blog! ¿Qué tal vais? Como os comentaba la semana pasada, ahora que ya conocéis a Keisha y a Susty voy a contaros algunas anécdotas y curiosidades que surjan a lo largo de la semana.

En esta ocasión voy a contaros cómo es pasar una tarde con Keisha. Una tarde en la que estás intentando poder hacer correctamente dos cosas a la vez, es decir: por una parte te gustaría ver la televisión, pero por otra tienes a una gata que solicita tu atención. ¿Cómo lo haces?

Keisha

La tarde del sábado fue bastante fría y lluviosa, así que aproveché para quedarme en casa viendo una película. O bueno, la idea que tenía era esa. No llevaba ni cinco minutos sentada cuando apareció una preciosa bola de pelo, la cual se subió rápidamente al sofá y empezó a llamar la atención para que le hicieran caso.

Keisha mirando

O, lo que es lo mismo, se estuvo paseando por todo el sofá, mirándote, incluso rozando tu mano (el mensaje estaba claro: quiero mimos, y los quiero ahora). Así estuvo varios minutos.

Keisha mirando la televisión

Y, de repente, se tumbó. ¡Sí! Pero… se puso a amasar una manta (que puedes ver en la foto superior). Eso significaba que, definitivamente, no iba a poder ver la televisión. Aunque… ¿quién quiere verla cuando su gato está tan cariñoso?

Keisha tapada

Finalmente, quería mirar a ver si le gustaría estar tapada, ya que hacía bastante frío. Es verdad que se tapó, pero enseguida salió.

Keisha y Benji

Justo después apareció el renacuajo Benji, el cual sí que prefirió estar un ratito tapado, mientras Keisha cambiaba radicalmente su comportamiento: pasó de estar cariñosa, a sacar el cachorro que aún lleva dentro. Y como Benji es un bicho tremendo, se pusieron a corretear por la casa…, y yo con ellos.

Susty

Mientras Susty, que descansaba en la cocina, nos miraba con esa mirada tan peculiar suya.

No hay nada como pasar la tarde con tus peludos, ¿verdad?


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