Anécdotas felinas: un día en la vida Keisha

Keisha durmiendo

¡Hola a todos! Si os preguntabáis cómo sería la vida de las hermanastras del renacuajo de Benji el cual está aprendiendo a ser gato, voy a empezar a contaros anécdotas y curiosidades tanto de Keisha como de Susty, y también de los gatos de la colonia amigos también del protagonista del diario de los viernes.

Así que nada, hoy os hablaré de Keisha, contándoos cómo es su día a día para que la conozcáis mejor.

Esta gata es muy especial. Es muy cariñosa, sociable, y encantadora. Tiene un carácter juguetón a pesar de que vaya a cumplir seis años. Cada día te regala una anécdota que te hace sonreír.

Así es un día con ella:

Keisha

Le encanta dormir en la cama. Por las mañanas generalmente despierta justo a mi lado, pero no son pocas las veces que me he encontrado una preciosa bola de pelo delante de mi cara. Y ella durmiendo tan tranquilamente.

Keisha pidiendo

Después de que se haya tomado su desayuno, se sienta enfrente mientras nosotros hacemos lo propio. Ya sabéis, por si pilla algo… Evitamos en la medida de lo posible caer en esas redes de su preciosa mirada, pero aunque nos resulta fácil por la mañana, durante la cena … es otra historia.

Keisha mirando desde la estantería

A los gatos les encanta observar todo desde posiciones altas. Keisha no es una excepción. Durante la hora de la comida acostumbra a jugar con Benji, correteando por toda la planta baja, y cuando se cansa se sube ahí arriba. Primero saltando al mueble de la televisión, y después otro salto para llegar hasta ahí. ¡Los gatos en vez de patas tienen muelles!

Keisha saludando

Y este peculiar comportamiento es su manera de saludar cuando has estado fuera durante unas horas.

Keisha pide lata

Esta mirada es la que pone todas las noches cuando quiere que le demos algo de comer. No sé cómo lo hace, pero siempre acaba obteniendo algo.

Keisha en la ventana

Después de un día de muchos juegos, y sobretodo de muchas siestas, toca relajarse observando el panorama desde la ventana. Ahí puede pasarse un buen rato, hasta que se cansa y se echa en su cama a dormir.

La próxima semana conoceréis a Susty, la gata mayor de la familia. Un abrazo, y ¡hasta pronto!


Escribe un comentario