A la hora de acariciar al gato

acariciar gato

Acariciar al gato supone para los humanos y el minimo uno de los momentos más agradables y relajados con los que se puede disfrutar. Sin embargo hay que tener en cuenta ciertos aspectos a la hora de acariciar al gato ya que podríamos molestarlo si lo hacemos en zonas y cuando éstos no quieren.

Lo primero que tenemos que hacer para que nuestro gato nos deje acariciarlo es mostrarle la mano para que huela, mayormente cuando están dispuestos a ser acariciados suelen oler, frotar su hocico e incluso después lamer la mano, esa es la señal que nos envían.


Siempre hay que hacerlo con la yema de los dedos y muy suavemente comenzando por la cabeza para seguir detrás de las orejas. A algunos incluso les gusta que le rasquen el mentón. Así comienza el ritual de acariciar a tu peludo mientras el humano siente una absoluta relajación.

Otra de las zonas a tener en cuenta es la frente y el bigote, y es que contienen glándulas de feromonas. Una estupenda manera es comenzar por los laterales la frente y después pasar la mano hasta la base de su cola. Al gato también le gusta ser acariciado en el lomo, pero tenemos que comenzar por el cuello para después ir desplazando la mano suavemente por las espalda y llegando hasta la cola. La prueba de que le gusta este tipo de caricia es que veremos cómo arquea la espalda.

No es recomendable que se les dé palmaditas en la espalda porque hay gatos que no las admiten. Otros gatos se ponen panza arriba para que se les acaricie la barriga pero con mucha suavidad.

Podemos saber que el gato ya no quiere más caricias o mimos cuando se aleja de nosotros, nos da pequeños manotazos e inclusos mordiscos pero sin hacer daño, es el modo de decirnos que paremos. Forzarlo sería alterarlo.


Categorías

Trucos

Rosa Sanchez

Puedo decir que el gato puede ser el mejor amigo del hombre. Rodeada siempre de ellos me impresionan y me maravillan por la gran capacidad que tienen... Ver perfil ›

Escribe un comentario